FRESH
Fresco es un adjetivo con una caducidad muy limitada. Lo que hoy está fresco, mañana está pasado. Por ello, el uso del término “fresco” conlleva cierto grado de riesgo a la hora de describir un nuevo enfoque o una nueva generación. Antes de que uno se dé cuenta aparecerá algo que será “más fresco” que aquello que es fresco justo ahora.
Dicho esto, podemos declarar que ambos sentidos de la palabra “fresco” son, indiscutiblemente, una denominación apropiada para el conjunto de mentes de una nueva generación de arquitectos en Madrid, y también para la exposición que Ariadna Cantis ha comisariado en su entorno: Fresh Madrid y Fresh Forward (un Madrid fresco y una vanguardia fresca).
La generación que Cantis presenta no sólo es fresca en el sentido de joven y nueva, lo que ya es loable por sí – después de todo, cada generación pasa por un momento en el que es joven y nueva. No, esta generación es ante todo fresca en el sentido de refrescante. A pesar de diferencias considerables en las obras y las ideas, lo que los madrileños frescos y la vanguardia fresca tienen en común es una mentalidad y un enfoque que es serio a la vez que alegre. Es serio, porque estos diseñadores abarcan temas que van más allá del interés superficial por las formas bellas, que aparentan ser la ambición principal, y la fuerza motriz de tantos arquitectos. Alegre, porque, aunque no les falta seriedad, dejan esa solemnidad, tan frecuentemente asociada a los edificios, y sobre todo a los edificios en España, para lo que es. La arquitectura puede tener mucho ritmo, ser caprichosa, efímera y temporal y aun así tener un significado serio. Esto es evidente no sólo en las obras expuestas, sino también por la forma en la que Cantis las presenta, de un modo que es ligero y efímero como las mismas obras: en una exposición ligera en un espacio físico, o en una versión digital del espacio virtual de Internet.
Al igual que la exposición en sí misma, las obras arquitectónicas expuestas sirven para confirmar el hecho de que la arquitectura puede asumir otras apariencias diferentes a las estructuras fundadas solidamente o sus figuraciones previas, los dibujos y modelos arquitectónicos. Las intervenciones, las actuaciones, las instalaciones, las acciones, los conceptos e ideas también se ven como parte natural del dominio de la arquitectura por parte de esta generación, a la cual se puede aplicar una paráfrasis de la declaración “Everything is architecture” (“Todo es arquitectura”) de Hans Hollein de 1960: cada medio puede ser arquitectura.
Hans Ibelings
Redactor jefe de A10 new European architecture
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