![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Sanchinarro es, sin ninguna duda, el caso más reciente de los procesos contemporáneos de construcción de ciudad, con todas sus consecuencias. Una de ellas, entre tantas, es su propio carácter 'desnatado'. Hay escasas referencias espaciales, escasas referencias visuales que salgan de lo vulgar, de lo insulso. Las acciones públicas de dotación y servicios son, una oportunidad para caracterizar y referenciar el apaleado espacio público del urbanismo contemporáneo. El nivel de acceso es el punto de confluencia de todas las actividades. Dónde se produce el contacto interpersonal en un espacio abierto. Aquí se dan los modos de comercio alternativos, todo aquello que vibra y tintinea con el pulso vivo del barrio. Entre las pieles del proyecto reside la oportunidad latente, la ocasión fugaz que aparece y puede ser aprovechada como motor social de intercambios. La fachada, que siempre ha sido lienzo de manifiestos estéticos de una u otra época, se presenta como pantalla de 'píxels' reconfigurables como una imagen. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
volver |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| creditos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||